Dirección Financiera

Toda empresa necesita información financiera ágil, clara y con la mayor brevedad posible, que permita interpretar de forma rápida la información y ver la situación actual o bien poder tomar decisiones adecuadas sobre la estrategia a seguir de la compañía.

La dirección financiera externa consiste en externalizar el departamento financiero, de forma que toda su gestión pasa a ser realizada por una compañía independiente. 

Es una práctica que se ha extendido notablemente en los últimos años, por razones económicas.

 

Externalizando la dirección financiera, la empresa consigue:

 

  • Flexibilidad y ahorrar en costes.

  • Optimizar el flujo de caja.

  • Tener una planificación estratégica de los recursos financieros.

  • Elaborar un presupuesto anual con sus respectivas revisiones semestrales con el propósito de ayudar al negocio a evolucionar y crecer.

  • La empresa puede focalizarse en otros ámbitos donde sea más necesario para el crecimiento de la misma.

  • Control de la contable, costes, seguimiento presentación impuestos.

  • Se responsabilizará de los problemas financieros que puedan surgir, buscando la mejor solución para la compañía. 

  • Reuniones mensuales. 

 

Debemos remarcar que externalizar la dirección financiera no significa que la empresa se desvincule del departamento financiero.

Contar con un asesor financiero que nos proporcione información veraz y nos respalde con su experiencia, nos ayudará a tomar mejores decisiones.